lunes, mayo 18

Idea

La idea viaja hasta lo más lejos.
Mas la alarma debería sonar.

Si te vas y te necesito,
¿debería irte a buscar?

La idea, algo efímera pero persistente
estuvo mucho tiempo en esa nebulosa,
y el tiempo confunde un poco los rumbos
y la decisión.

La idea, se aleja un poco para no pasarse,
los excesos no son buenos, los excesos
excitan. A veces recibe el impulso y
quema, lo que haya. 

En la euforia se enciende el entorno fantasioso, 
en el candor el calor da luz y vapor, en
la selva nada se ve tal como es, y es
la alarma la que debería sonar.




Dale

Verdadera.

Comienza lúgubre un sendero inconnu
aturde el cántico del pájaro ese, que observa.
Cómo se te ocurrió perder tanto tiempo.
Cómo se te ocurrió
dejarte así pisotear. Por qué,
por qué decidiste un día
caer a un pozo ciego de altísimas profundidades,
la subida se hizo tan difícil que por un momento
quisiste quedarte ahí.
En tu cara lo oscuro te alumbraba. 
Tu luz fue negra. O azul.
Un sueño tenías, que variaba
pero rondaba siempre por
él.

Comienza un sendero vertiginoso
tiene peñascos flotantes que pueden
saltar en cualquier instante,
y llevarte a perderte más. Comenzó ya
la caminata, ya empezó la respiración a
frenarse como idiota.
Basta de temblar.

Cómo se te ocurre tener tanto, 
tanto miedo.
Aún no te despegás del suelo y ya temés caerte,
estrolarte contra un piso del cual has nacido,
no tenés razones, bebé, para sucumbir.


martes, abril 28

Excelsa de vida

Exánime,
examina a su ex,
ya exangüe. Existe
el éxtasis, casi,
aunque lo execra,
apenas lo exhibe al externo y
exsuda, en elixir,
pues se extingue.
Eximida de una vez
ella lo exfolia,
lo excusa.
Lo excluye, al fin
y la Excursión verdadera exclama
"excítate". La excelencia está
en exceso.

Tiersen y Glass


La casa, leñosa
los vidrios empañados, finitos que pueden romperse,
el piso apenas cruje, los pasos son pacientes,
el silencio reina pero es cálido. Las nubes
por las ventanas, son otoñales y rosaditas. Las caricias
del aire ambiental, los sillones bordó que suspiran cuando
te acomodás.
Un tono sepia general, una trama algo dramática,
un espacio de melancolía, amabilidad, de pieles
apacibles. Los dedos rozan
cada tecla del viejo piano, algo polvoriento,
se estabiliza la estructura cuando suena la melodía,
todo cobra sentido, todo cierra. 
Y sí, las puertas no están abiertas. Difícil entrar, porque es difícil salir.
Nunca antes sentiste tantas ganas de quedarte
hasta morir.
Te inventaste la historia de que hay un bosque afuera,
o un lago, o un dragón
que es peligroso. Un mundo que no es para vos.
Tu realidad está perfecta aquí dentro. El tiempo es distinto, tu respiración,
tus movimientos, tus palabras,
la luz. La luz brilla más tenue,
como destellos salpica en tus ojos
de vez en cuando, un rayito
de las lámparas circulares. Opacas. 
Y son atractivas, sí, 
no te dañan los ojos. Tal vez un gato
se te friega en las pantorrillas, en los zapatos,
no maúlla pero sabés que ronronea.
Aquí los cigarrillos no matan, aquí acompañan
cada momento en las escaleras,
la baranda es rasa, como todo en esta casa,
y las arrugas sólo pertenecen
al paisaje. La atmósfera que
rodea es un halo suave,
se podría decir dulce. Pasas de uva y
mermeladas, untan un pan con té rojo por las mañanas,
albas que te llaman con un susurro de luz del sol.
El agua tibia, silenciosa como todo el entorno,
calienta tus manos a través de la taza,
la calidez es más fuerte que la tristeza.


Y las flores crecen durante algunos segundos.
Las miradas a veces se cruzan,
cuando ningún ego se interpone, cuando
la conexión es más fuerte que el tabú,
cuando la sonrisa no se inhibe, cuando se permite
el paso a la libertad, cuando se deja
que se abran sin notarlo tus alas, cuando vuela
la frase que alguna vez pensaron,
y sincronizaron. Cuando el cielo
es una proyección de sus auras, cuando la tierra
no tiene fronteras, ni fin.
Como sus vidas.

domingo, abril 26

Intranquila

Dios mío, que no aguanto
los minutos, que no llego
a la hora, que el reloj
me carcome cada hueso, que las costillas
se contraen, se quiebran y se clavan
a todos mis órganos. Que siento fallecer
cuando lo pienso, cuando lo siento vacío
cuando siento la nada que me es todo,
cuando la paradoja me pisa la cabeza
y me estalla los sesos. Cuando mis piernas
se cansan de la espera, se paran y se sientan
una y otra vez sin descansar, sin entender. Que
siento caer a un pozo oscuro de incertidumbres
y los murciélagos me miran, colgada al revés
y saben que no soy como ellos porque
no tengo alas.
El fuego que tanto cuido va a terminar consumiéndome,
como a un chupetín, que de a poco va a llegando a su final
para convertirse en nada, sí, algo así,
pero al nivel del alma.

Et pourquoi

Porque tu felicidad me hacía feliz.
Porque parecía sonrojarse el cielo cuando vos sonreías,
porque las estrellas brillaban más cuando vos las mirabas,
porque tu voz navegaba por mi sangre, me oxigenaba,
porque la vida sin vos se tornó menos lúcida, y menos mística,
porque siento que necesito verte bien, porque me daba placer
complacerte.
Porque nunca sentí esto,
porque nunca me toqué tanto el fondo del pecho,
pensando en alguien.
Porque sentía brotar las flores a cada centímetro de mi cuerpo,
porque no era sólo físico.

Porque quiero comunicártelo,
no quiero que me lo devuelvas, aunque me encantaría,
no quiero que me des simplemente lo que quiero,
no quiero presionarte, privatizarte,
no quiero controlarte ni afectarte.
Sólo quiero comunicártelo, para liberarlo y asumirlo,
para abandonarlo si es necesario, para soltarlo y soltarme,
para dártelo y que te lo quedes.
Y voy a llamarte, algún día de estos, para mencionarlo
y soltar el cordón
que va directo al corazón
para cortarlo mientras lo voy desmenuzando, para vomitarlo,
porque es tuyo. Porque alguna vez te perteneció, y olvidaste llevártelo.
Y si me lo devolvés aceptaré y te agradeceré por escuchar,
y veré si me tejo con el hilo algun suéter que me abrigue
alguna vez que sienta que no puedo amar,
y si te lo quedás y lo cortás vos, entenderé y sabré
que no me lastimará. Que no lo necesitaba, que ya está.
Pero si tomas el cordón y lo conectás con vos,
si te lo adherís al corazón, a la mano, a tu cuerpo,
si dejás aún incrustada la otra punta en mi alma,
si dejás que fluya la sangre, si me compartís
entonces no sé qué haré, tal vez atónita en silencio me quede,
mientras me recorra de nuevo por mi escencia ese perfume
que alguna vez olí de vos. Mientras el cerebro me estalle
y se me fusionen las ideas y los tiempos,
mientras con sinceridad tiemble y no pueda reaccionar
te apreciaré,
y sonreiré, con cariño
a la oportunidad.

viernes, abril 24

Bedroom

Burbujas
borboteantes, de las venas
sanguíneas, me fluyen como
el fuego cuando arde
en la tierra, me arde
como cuando las gotas
de lluvia se arrodillan
ante el cielo.

Tengo un cúmulo
de estrellas que reventar,
tengo un vacío que llenar
y un corazón
remachado
en combate.
Pero no tengo
algo que quisiera tanto,
tantísimo, no tengo
lo que le llaman
"amor".
Vidrio roto, te falta un pedazo
te has quebrado y sólo el frío te unió
el hielo parece 
vítreo, sí.

Pero no cierro los ojos, ya ante nadie
fusilando mis pupilas tratan de
concebir todas las ideas posibles
de la inmensidad, del mar infinito
de frecuencias que aún
no me han encontrado el nodo
acompañante.
Aún el voltaje
de qué, no sé
pero es bajo para que 
yo pueda
propulsarme.

Pero mierda, que ansío
acariciarte,
y acomodarte las pestañas,
sonrojarte y
hacerte el amor, mierda que
ansío poder
encontrarte.

Cada día es batalla que
golpea fuerte y lo soporto,
más vale, 
la belicosidad sirve para
entrenar. Y sin embargo
la fragilidad sigue intacta,
recuperándose, mientras Cuerpo,
gracias,
luchas.

No negaré que
el tiempo me confunde
como una nebulosa de polvo
y no sé si pasa rápido,
lento, suave, intenso.
No sé realmente si ando lisa, llana,
plana, rasa, tersa, no sé,
no sé en qué ando.
Trato de ser 
humano.

Simplemente, me confundes,
aire, pero me fascinas.
Y te espero, amor,
el tiempo es eterno.


lunes, abril 20

Ne'ntend lu mupas.

El agua clara, clara
truena del centro su
ritmo.
Polarizan las moléculas,
no son de plástico,
y el alma se deja
caer al sinsentido.
Gracias.


Átira, some cufón
alumina ecce efibio
enim tue som ne somne
evícora tut mess.
Cavue nea mea
voise la tipec manier d
spresar. Ne consta
d presimonia ma se gurtia daspírito.
Sarraiga físole a la tet. Sarraiga ne 
pas. Ne vianco ne scuro, le griggio
swevina nala coda d comét.

Alude lalme alo pidido diluish,
felide sunshíe ma ne vuota préc.
Neutra puoi etre aveis com laquoia,
ma, se?
da tu se?
Se nu vuoi parlare dádiva al cor, ne tregüi
com si coi. Ne tu ve
qu aveis lu mare 
cade fosso nel nuar. Et nu volvé.
Albumia se carla nela fraga sotta,
amortiur sanscrites, êl ecrís. 
Ma chi roga di lo ve denév.
Chi beisa de zupir q'á fer.


domingo, abril 19

Carnero

El carnero vive en la zona escarpada de la montaña,
remontando por la fraga el abrupto del viento,
soportando en los tobillos la dureza de la roca filosa,
de la piedra mal pulida. El carnero asciende
de a saltos, incluso, hábil le gusta
lo complicado. La dificultad le apasiona, lo impulsa
hasta el peñasco, algunos arbustos son confusos y
la maleza persistió desde siempre. Los ripios
invariables de una tarde sin brisa,
asemejan el tiempo de sobra al
cielo agrisado.
Las horas que resuenan
como un eco perdido entre las cavernas y la sequedad,
evocan al alma ese estupor
del típico hermitaño,
del musgo podrido.

Es tiempoº

Es tiempo ahora,
apúrate:
relájate.
Es tiempo ahora,
ya ya,
desprendete
de las sogas
inmundas.
Es tiempo ahora,
salí, corré,
dibujá, quedate, escribí.
Tomá té.
Tomate tu tiempo,
el rojo del tomate
que esté e tu pecho.
Que caiga un relámpago
y te fulmine de fuerza el centro,
que no supure
que no derrame,
que no contagie,
que ame. O que quiera,
que desee, que ansíe,
que viva, simplemente
de sí.
Sí,
es tiempo ahora
de ser
de otra manera,
más vos.

Such a sight

Pareces que ardes,
a veces, alardes.
No te cargues, careces
de lo que creces en tarde.

Yaces en creces
de peces sin sangre,
el alargue del mes
es el agrio de sensatez.

Es el aire de desagrado,
el baile del
escabiado, el fraile,
lo engañado.

Risueño

Ah, la nostalgie
Esas épocas de revoloteo,
de compases marcados, pies que
saltan y bailan
en una línea enrulada.
La música, además,
chispeante, alegrante,
cheerful
destinada directo al plexo
solar.

Y ahora el teclado
dejó de ser blanco y negro,
ahora es carne y hueso
de tu piel.
El mismo traspasar
fluyente al sistema de
venas y arterias
algo corrompidas.
Quizás,
seré veloz mañana
y reiré como si el aire
se acabara en un ratito,
quizá estaré en silencio
observadora al cielo
y a la tierra que está tan
dinámica.
Quizás vaya el calor
a sofocarme como cuando
el verano se me pega a las piernas
y me enroja y pegosea,
o quizá el otoño me apañe
en su retazo cobrizo, me acurruque
y ronronee como un gato de la calle.
Quizás se adelante el invierno,
imponente,
y me traiga de nuevo recuerdos,
porque es lindo recordar en invierno.
Es lindo sentarse a tomar un té.
o café, o mate
o chocolatada, para los enamoradizos,
y ver un álbum viejo,
ver una película de los remotos tiempos
de cuando eras niño,
o ver la ventana, el afuera,
el exterior que
te fulmina de sosiego. Ver las nubes
clarísimas, blancas,
algodones acongojados y fríos,
el frío también a veces
es cálido.
Por qué no,
soñar con una fogata
y un amor al lado,
por qué no soñar,
las paredes de madera,
el caramelo del ambiente,
la dulzura del rubor,
los dedos fríos, rositas,
los codos, rositas,
las rodillas, los tobillos, la punta
de la nariz. 
Los ojos
entrecerrados
chiquititos
somnolientos, adormilados,
sonsoñantes,
como susurros
de las pupilas.
La boca algo seca, la lengua fría
con ganas de té, 
sí, un té
humeante, transparente,
límpido de
estrés.

jueves, abril 9

Oración

Orégano bastardo,
era grano, no bardo,
en vano fue el garbo,
ahora ganó tarde.
Hizo un poco de alarde,
fue largo el aviso,
el paco le deshizo
la tez, le arde, no toca,
desbordaba, aorta
se acorta el piso
choca el fardo a la
pared.


Ya basta

Otro día
polvoriento,
sin ánimos sin ánima
sin énfasis 
ni a lo magnánimo.

Nadie sabe en el fondo
qué realmente es, qué parece
se lo puede suponer, se lo puede creer
¿pero merecer?
No era necesario
caer así, desde tan alto,
bajar la cabeza
para chocar primera contra
el piso. No era necesario
romper mal el vidrio
para cortarse y rebanarse,
fetas de carne que después
no alimentan ni al
gato, no, no era
necesario.
Cuando las señales
del aire, artificales
llegan hasta la piel y
te calan los huesos, pues
es cuando te debilitas, nena,
¿todavía no lo ves?
Que te alejes, te había dicho,
de los daños.
Sobre las manos
se apoya un insecto, mariposa,
empolvadísima
de tu cutis envejecida,
de tu tiempo
malgastado, de tus esperanzas
inconclusas.

Disculpa,
¿podrías dejar de gritar?
Me hartaste
vos y tu depresión
inacabable, inefable,
insípida. Asquerosa
tu voz al llorar, por dios,
inaudible.
Y tus lágrimas te están
pudriendo, entera, por dentro
por fuera por arriba abajo al costado
por el aura. Por la calma
tuya se pasea ese halo de
aroma repugnante,
la luz del sol la alumbra 
y se distinguen partículas
de algo que 
no importa, algo que
quiere dejar de existir,
algo que se consume a sí mismo
se agota y se despoja 
de la responsabilidad de vivir.
Qué fácil, claro,
súper fácil.



No dejo huella yo,
me voy y ni sonido,
ni chasquido, ni guiño,
nadie me sigue, nadie
se pregunta, nobody
wonders 
anything
about me.

Ah,
invisible.

Lo lamento tanto.


Ojalá el alba
ese que llega y te golpea las 
ventanas, ese que
te acaricia las mejillas,
te acicala un poco el pelo,
ojalá te encuentre durmiente y
te parle un rato
de la verdad.
Ojalá que la emoción 
del encandilado que encandila,
sol,
te toque un rato los pies
y te impulse
al bien y al mal.
Al mismo tiempo
(que eso es verdad).



miércoles, abril 8

Artrosis desastrosa

Aspira
piromanía
varía en la mira
en el tiro, en la lira.

Sostiene el hueco
huesos de besos,
ve sonar el ocio
el hoyo en la horda,
devoción.
Toma la llave,
asoma, enclave,
la bruma eslava
la lluvia sin brisa,
brilla en el vaho
ahoga y avanza
en la huella del vaso
vacío de hallazgo.


Heartbreak

Guitarra, me gritas
al oído y ay
que suspiro.
Sollozante horario de
lactancia. El estado 
depurativo de la
materia. La putrefacción
a la cama. La muerte
interna.
Sí, se interna
en la habitación
gritando por dentro y
acuchillándose con
injurias.
Odiándose.
Se detesta entera, se sufre, se aniquila,
se mutila 
con emociones y los rencores
son hacia ella.
Ella, ella, ella.
Todo es ella:
la culpa, la vida, el mundo.
La visión, la inteligencia, los asuntos
son todos a razón de ella misma
y sin sus piernas, pues
no habría ni aristas
a su desgraciado cubo.

El tiempo nunca cesa pero
a veces parece. A veces crece
en estupor y se detiene
como un paro cardíaco. Mece
el fondo a sus partes, sus extremidades,
su vagina, su pene, su pecho, su mente.
A veces convence
al dueño de que sí, sí existe
eso que no, sí,
pero igual..
igual nada.

La natación nunca fue
un estado de ilusión, solo fue
un modelo de ejercitación,
inmersión al mundo del propio mar,
perdón, del propio mal
porque al oscurecer bajo la superficie,
tensa de nervios,
escalofríos. Por todo tu cuerpo.
Y asusta que
guste
tanto.

Estrofa estrofa
verso rima
sinécdoque espacio
metonimia.
Las luces se contradicen,
mienten,
te dicen ay si, yo soy
buena dulce sana
pero bien que si algo interpone
opacan. 
Astutas, aprovechan el ser inertes
para zafar de todo, sólo son amadas
y ni lo saben. 
La envidia.
Y la gente las envidia. Las ve y
'arg,
aléjenlas'. 'Brillan
me dañan los ojos'
'nunca quise ver luz'.
'Cuevas, por favor, 
varias'.

Bueno morite,
matate solo, destruite
quedate sentado hasta
famélico sucumbir,
mirá el aire pero a mí dejame salir.

lunes, marzo 30

Desgajo

Se toca el bajo,
se toca, abajo,
se moja y el tajo
se forja en relajo.

La rosa me trajo,
el traje de raso,
la hermosa del fajo
de plata y de
mal.
Roja de faso,
la fosa la atrajo,
el caso despoja
la esponja de
sal.
Así se sonroja,
de cuajo a la boca
el beso de abeja,
la oveja de espanto,
la lija la raspo,
no más.
Arisca la vieja
añeja sin risa,
avisa a la nieta
que ha visto a la brisa
la muerte deprisa
al cajón la baja,
se raja la vida,
no hay más manija
ya nadie se aflija,
las valijas se rifan y
ella se aja,
su afán.


Se toca el bajo

Por qué debo yo
generar sentido, si el sin razón
me puede más que la suerte
de la perfección.

Garbo
luz en cruz
refracción y agua
vidrio cúrveo, vacío
vapor que empaña
frío en los huesos.

Flor
vagina, pendejos,
risas y risotadas,
lágrimas,
"son pavadas".

Caminata de
pasos fuertes
estruendos, bombas,
insistes
en ese trueno
de filo.

Me mareo
grave
turbulencia, turbio lugar
deslustra el
cielo
y la nariz
olfatea gris.

Oh qué piano
qué negro, qué blanco,
qué fuerte el calor
de una mente al amor,
qué muerte el eco
del resople del sol,
el goce de
la voz sin canto,
sin silencio
sin son.


Otra vez al pozo

Yo misma lo estoy diciendo, estoy
sufriendo por razón propia, me doy
por vencida sin empezar y soy
nebulosa por donde sea que voy.

Me dan ganas de ser abstracta,
vagar por la sensación, me impacta
la dulzura de la voz, estupefacta
me deja la luz, cuando se refracta.

Y el color torrefacto de este café,
es tan oscuro, se parece a la noche, lo sé,
aún así no se me cura el frío en los pies,
creo que de la tristeza no hay una última vez.

Se me hielan las vértebras, escalofrío,
las piernas cruzadas, el talón y el sigilo,
algo late dentro, algo sigue tibio,
algo no me soporta y creo que es mío.

Libros llenísimos de mil palabras,
tantos diccionarios y yo con tantas trabas,
algunas noches, es cierto, me torno macabra,
me devoro a la luna y busco verme brava;

busco sonreírle al tuerto y dejarme en la cama
tirada, con un puñal en el alma, desahuciada.
Me encuentro luego destruida y no hay sana
vigencia de espíritu o ánima, soy cuerpo sin ganas.

Dormís

Hay una voz
aquí, susurrando
palabritas
de tristeza,
hay una voz
melódica y
melancólica
que es adicta
a sí misma, sí,
se llora.

Tocar el violín
es como acariciar un gato
y oírlo ronronear
de cómodo.
Su sonido me
retiembla el esternón y
las costillas, mi corazón
puede quebrarse.

A veces se estallan
como disparos, emociones
dispares
a la razón. A veces
el ambiente de color
lo torno gris
al taparme
los ojos. El olor
de las flores 
puede pasar tan 
desapercibido.
El calor
del sol perpendicular
apenas reluce
las pieles. 


jueves, marzo 26

Ciega para vos

He escondido mis ojos,
mis pupilas amplias, mis pestañas cúrveas,
mis párpados cortos, mis lagrimales,
en la profundidad de un cajón
en el misterio de una habitación,
en el silencio aturdido y en las 
horas que nunca pasan.
He escondido mis ojos
en una pradera ansiosa, de la noche más oscura
la brisa es tersa, la luna, más lúcida,
tenue. Allí he escondido
mis ojos, y sin ellos 
no podrás conseguir
ni el hilo
de mi mirada.



Luz de mar

Golpe
de viento, al cielo
que no está tan
despejado.
Qué ocurre, piensa el gato
el sol aún
no despavila.

En tu nombre a veces canto
por las noches, los recuerdos son mi manto
me corrijo el arte de pensarte
en realidad es fuego que quema y arde.

La creación del imaginario
es grande en el humano,
nunca ha controlado
su capacidad. 
Retumba en el disco mental
la idea de la perfección, mas
no sabemos 
casi nada,
casi nada del mar.


martes, marzo 24

Roce

Llegó rápido
después de tardar, sin viento
precavida acomodé mis
piernas
al cierre, lo miré
ni hola.

Déjà vu
de nuevo su espalda,
su desespero, sus nervios
mientras dentro mío 
se reproducían
mil melodías
de desencanto

Sentémosnos,
no para de hablar. Mira poco
se distrae, constantemente
solitario
Panorama general
de mi vida, le conté
mi tranquilidad
presente paz
o eso intento
y sus palabras fueron
"¿seguís
con ese mambo
feminista?"

Okay, la estupidez
sigue intacta,
no tenía expectativas
y no me 
sorprendí
en absoluto, sólo
me causó
extrañeza.

Fui clara, explicativa
parecía un mapa de
cómo llegar
Me condicionaste
 a que tus reglas
si las cumplía, pues "bienvenida"
como si fueras
un lugar
"¿quién dijo que yo 
quería entrar?"

Ya era áspero
el aire, la noche
era corta
con nosotros 
en espacio.
Discurrimos,
despacio
desconectamos
las palabras 
que no se responden
las conversaciones que
simulan ser cuerdas
e hiladas, no
había nada más
que continuar, la pared
la encontramos.

Chau
"¿te vas a ir?"
obvio, 
gestualicé, y
tus ganas obvias
de no responder
de que retrocediera
hacia vos,
como antes,
como ya no más

No, claro que no,
me voy. Cruzo
"no te escucho"
gritaste
y te reflejé:
seguí.

Pero claro, pensé
y la razón nuevamente me
calmó a la vuelta
manzanas recorrí
volví a la plaza y te vi
acostado, me paré
en frente tuyo
me miraste
te miré
me reí
"no me gusta
tu intolerancia"
Bueno, palabras
simplemente,
vacías
para vos que no entendés
mi idioma.
Perdí un rato más el tiempo
intentando conseguir tu conciencia
pero cierto que es tuya y no te gusta 
compartir.
Y cuando ya el silencio era tan presente
que avasallaba el habla, tomaste
tu celular y listo
fuiste punto final.

Qué mal, che
qué mal
Alzéme flexible
no rendida pero
desganada, caminé
tranquila
en emulación de sosiego aunque
por dentro el desconcierto
latía, y con fuerza

No dejes, nena
que tus emociones
colapsen, bien sabes
que el control
está en 
tu bolsillo.


Pen
san
do
vi que paz
amaneció
y me ahogó de
descanso
de frío amable y algo
cálido.

Desvanecí
en un suspiro
y aquietóse
el furor,
verdad es que
el agua
no es lava
pero calor.

"Entonces concha"


"Si todavía un detergente lo usa sólo una
mujer
Si la cerveza está a la venta sólo para
levantar minas.
Si aún escuchas la frase: “a mi novio no le
gusta”.
Si encendés la tele y ves un matrimonio
Que usa los beneficios de un banco
Y él resopla su descontento
Mientras ella rompe las bolas
Y se resignan a que “eso” es amor.
Si eso te da risa.
Si el mensaje es “cuidá” a tu familia
dándole aspirinas.
Si es más importante lo blanca que quedó la
camiseta de tu esposo.
Entonces concha.
Si las mujeres siguen haciendo el coro.
Si el “igualismo” se trata de destrozar la
tarjeta del marido
Y revisar sus mensajes.
Si la confianza y los celos comienzan a ser
sinónimos.
Si la igualdad se proclama ejerciendo eso
mismo que condena.
Y ella debe rendir una materia más por ser
mujer.
Si el genérico es “él” diferenciando un
“ella”.
Si aún es puta la que coge mucho.
Entonces concha.
Si las tetas te pesan la autoestima
Y fingís orgasmos anticonflictos.
Si la que te dice no: es histérica.
Y la que te dice si: es fácil.
Si aclaras “va a haber minitas”.
Y el alfajor dice “amigos o novia, los grises
no existen”
Y todos los medios le hablan a los hombres
Menos cuando de limpieza y pañales se
trata.
Si usar un tampón te extirpa la mitad del
cerebro.
Entonces concha.
Si creés que la amistad entre mujeres no
existe
Que ellas se odian secretamente
Porque compiten por un tipo
Y si la amistad entre el hombre y la mujer
es imposible
Porque en el fondo
En el fondo ¿qué?
Si “no es femenina” o si “es un macho”
O si “llora como una nena”.
Y la Barbie sigue con tetas de silicona
yankee.
Y la prostitución se apaña como la
profesión más vieja del mundo
Entonces concha
Si las mujeres logran posiciones de poder
Pero en el fondo se sabe, son más hijas de
puta
Hijas de puta
Hijas de puta
Hijas de puta
Si el hijo es la cadena con la que atar al que
no te quiere
Mientras la violación es un secreto que
avergüenza a la víctima,
Porque:
“Por algo será”
Si tu cuerpo es el cuerpo de la Iglesia
Y temes dejar todo
Y viajar sola hacia tu propio camino
Si sufrís esperando un príncipe.
Si insistís creyendo en la princesa.
Entonces concha
Si las lesbianas te calientan porque pensás
que en el fondo quieren un macho.
Si te da miedo agarrar un destornillador.
Y ser buen padre es “ayudar” con ése bebé.
Si ganaste un máster en resignación
ante los “piropos” callejeros
Y te sentís elogiada porque te dicen
que aún “estás buena” y “además”
Sos inteligente
Entonces concha.
Mientras avanza todo y todo avanza
Y todo progresa en la superficie
Abajo se baila lo mismo
La fiesta de las tradiciones petrificadas
Y el parto es un milagro que muchos
prefieren burlar.
Y tener un hijo “complica todo”.
Concha.
Entonces concha
Hasta que la libertad
Nos haga subir escalones
Entonces concha
Hasta que tu risa se confunda
Con mi risa
Entonces concha
Hasta que el enojo se vuelva paz"

Luz García


sábado, marzo 21

Otoño

Flotante el
acariciar
tus pestañas
retorcidas negras
centelleantes.

Implica una pena
cerrar los ojos
el silencio de las miradas
pupilas
apagadas.

Creo en el sueño
y en el amor,
de la noche el dueño
revoluciona el conjuro
a estrellas.

Y con la soga en el cuello,
la sonrisa ruborizada
buen día señor,
buen día señora,
el atardecer está calmo
en un rato empeora.

El sol no sale hoy,
está dormido
busco el beso en
tus suspiros.
Rumores
vos y las hojas
neblina y aura
celeste, azul
violácea.

Copa de cristal,
o de vidrio
ya no es tan transparente
está empañado, tan
acomplejado, parece
aquejado, totalmente
quebrado.

El frío está lindo,
tan lindo que es cálido,
me acomodo,
me acurruco,
te extraño,
frazadas
hasta el alma.

Necesito
un té,
por favor,
azúcar negra
para brindar
por la oscuridad
y por la luna.


Ya comiste

La fragancia del estornudo
sigue en el aire
a pesar del apuro
aún no escapan los alces
huir del susto
no siempre es alejarse
al caer a tierra
se inundan en mares
y en la oscuridad lo ves
acercarse.

La cabeza pesa
el tiempo ateza
la quietud escurre en simpleza
y simplemente no quiero encontrarte.

Para qué perder tu tiempo
para qué malgastarte
Busca alguien que calle
alguien que puedas follarte
y con lo burdo que suena
masturbate.

Aturde que
abuses de
la suerte que
existió.

No cabe en
la cavidad 
la confianza, se
encojió.

Que muestres que
el fuerte en
tu piel es ven-
cedor, pues, no
es flácido.
 Es flácido,laxo,
cae de espanto,sale
rajando,exige
llorando y
pierde.
Conmigo ya pierde,
constantemente.
Mi espíritu muerde,
espero no arda,
estoy tranquila,
mas puedo ponerme 
amarga.
O eso sientes.
Mis noches son largas.