lunes, diciembre 29

Uita

¿Qué se planea con soñar?
¿Se puede o no se puede volar?
¿Quién atiende al deseo si no es en voz?
Si no es en vos...
¿Cómo se asume la felicidad?
¿Cómo se permiten sonrisas?


¿Qué es vida?

Bondi

Embebida de luz,
lenta de prisa y algo
colgada,
hoy siento que el sol
es lo más hermoso de este 
camino
de este colectivo,
y observando me doy cuenta
que contemplar es maravilloso
y que tengo a Dios
dentro.
Fuerza emprendedora,
frágil y encantadora,
que me anima el cuerpo
y las ganas de ser,
que me amarra en victoria
las piernas y manos
y me dice "creé".

miércoles, diciembre 24

Awae

Aguas del desagüe
no derramen
no me amarren
no me ahoguen
que soy tenue

Aguas del océano
no se dejan,
las otean, no
las completan, no
las besan, son
viejas, son
óleos, ay
azules.


lunes, diciembre 22

Retazos Ç






Pies
raíces
¿quién?
Naciste
¿bien?
o quiste.
La sien,
moriste.
Pistola
inmolas la
ola del
mar,
resuenas,
retumbas,
y zumba
la sal.






Cultura es tu boca,
no hables y
ponte a lamer
rocas
que tu lengua convierte
diamantes y a las
sirenas
las vuelves
locas.







Funeral,
túneles al
sol, que escapan de
Dios y a
la vez, lo
son.
Encarne,
tu piel transmuta
esta tarde,
tus pies se mudan
al aire y
tus cantos inspiran
al fraile.
Religiosa,
te has vuelto poderosa,
esencia de calma y de rosas
tu presencia hoy luce
sedosa.

Cor, cor, cor


Abre tus ojos pero no dejes que
flores
te tapen la vista y a tu cor
enamoren,
pide distinguir del aire los
colores,
no dejes que se empolven de frío tus
amores.




Quiero
dormir bajo un árbol de almendras
dejarme ser la encomienda
del viento.

Quiero
dormir bajo un bello manzano,
dejarme curar de las manos
las vendas.

Quiero
dormir bajo un solemne ciruelo,
dejarlo ser mi consuelo
de verano.

Quiero 
dormir bajo un árbol de moras,
dejar en suave al que adora
el cielo.

Porque anhelo al cuerpo
pero el mío está muerto,
porque me entrego al beso
y de él salgo ileso,
porque busco amor
pero tengo mordido el cor.


miércoles, diciembre 17

Destrozos VI

Al mal,
animal,
amar mal,
amargar,
abarcar
gárgaras,
ahogar.

Ahorcar
acorde a
las cuerdas voca-
les, mortales,
atorar,
a tos matar,
abortar
al borde
del vórtice.

Voz y se-
nos.

Al beso
a gusto con eso,
agudo proceso,
asusta en fin
Agustín.


Tocale las venas,
envenenan,
las gemas se esconden
en sus lunares de nena,
y vulgares los temas
que le hablan de 
piernas.
Su vida es alterna,
sube y va con linterna,
ella es callada y observa,
a veces sufre y se enferma,
la soberbia le enerva,
trata de solucionarlo todo
por la verba.
De vez en cuando se interna,
las relaciones le aterran,
sueña con guerras,
pesadillas, y se aferra
con sus uñas a las puertas,
se encierra y no sale.

¿Quedar muerta?
¿De qué vale?
Si no hay conflictos tales
de los que no haya arreglo, dale,
no dejes que tu cráneo se cale
ni que tus ramas se talen,
de nada valen esa clase de males.

Lola y Valentina

"Lola y Valentina,
dos zorras muy amigas,
no les importa ni su vida,
solo quieren anfetaminas.

Se pasean por el barrio
mordiéndose los labios,
no se juntan ni con listos ni sabios,
ellas andan por donde hay escabio.

Valentina y Lola,
cuidado que te violan,
van a la playa, muestran toda la cola,
y no se meten al agua: se la tapan las olas.

Juntas andan a todos lados,
por esquinas posan durante un rato
así reciben un par de halagos,
ya les es natural la boca de pato.

Alguna vez se pelearían,
"Me debés plata" le dijo Lola,
"Soy una rata" rió Valentina.
La primera una piña casi le emboca,
la segunda a carcajadas la esquiva.
Se agarraron a los pelos,
cayeron por la ventana de donde estaban, el telo,
siempre se tuvieron envidia y celos
ahora a las dos las cubre el mismo velo".


sábado, diciembre 13

Versos II

Qué tersos los versos inmersos
en tus besos, bombón,
bomba asesina
cargada de granadas y
mentiras,
disparando con furia tus
injurias,
haciendo de los cuerpos un
desierto.
Y muerto,
mataste y apoptosis,
te quedas solo y, fósil
te vuelves roca,
psicosis.
Así quedas,
eres tonto y te alejas,
quien sea que toques
se deja,
pero eso te aburre
y te quejas.
Tu alma egoísta envejece,
languideces,
bebé,
porque duele.
Pero bancátela,
macho,
que por algo
te dieron pito,
¿no?
La vida es sufrimiento,
¿no?
El amor no existe
¿no?
La vida es tan triste.
Y bueno, perdiste,
de qué vivir si no hay momento
para ser feliz, y presiento
que te querés morir un poquito.
Mejor fumate un fasito,
mi amor,
arreglá el corazón,
dale remedio, no aspirina
que te duerme y contamina,
dale en serio, alguna mina
que te ayude a curar
y a tu espíritu sanar,
que estás todo perturbado,
inseguro y depravado,
ojalá te cases, seas feliz,
te mueras con alguien y así
puedas pasar a otra vida
entendiendo que en esta
también había
amor.
Y yo, seré la gran molesta
mujer que te picó el fondo,
te pellizqué un poco,
te ofendiste y, loco,

te fuiste.

Yo seré la gran adversa
que nunca llegó a conectar con vos,
no estoy triste, aún tengo pasión
por enchufarme a la gente y, sarampión,
infectarlos de fiebre tersa.

Mucha suerte, belleza,
con incerteza te digo
hasta nunca conmigo.



Versos

Qué tersos los versos inmersos
en tus besos, se ven sonar
melodía,
la luna del día, femenina
transpira y efímera
se deja.
Añeja ya, añora,
las horas se alejan,
se ven moraleja,
no te dejan crecer.
El anhelo te hace vieja,
la fe empiezas a perder,
tus lágrimas contaminan
y ya no encuentras salida
a tus sentimientos
adversos
y sin momento.

Primavera

Soñadora, ilusa
el viento sopla 
y tu blusa se
vuela.
Algo se acopla
en tu mente
a tu ser
inconsciente,
el deseo, anhelante
de estar
completamente
feliz.
Y así,
paciente,
esperaste de alguien que
te usa
y te miente.
Qué considerado,
¿verdad?
que se presente
así de tarado
tan sincero.


Acero,
su cuerpo vestía de cuero
de caballo,
certero,
sus patadas te daban
justo en el cuello,
te volvías fuego,
te quemabas entera
adentro.
Y él, claro,
ni visto ni enterado,
su puta manera
de estar frío y
congelado.
Alternos,
sus mundos estaban
separados. 
Infierno.
de él nunca se habían
escapado.
Qué suerte que
se haya acabado,
estás en cero,
pero no es esto invierno.


jueves, diciembre 4

El lápiz de la vida

Y a la luz de la luna
tus pupilas oscuras,
en tu piel se dibuja
con mi lápiz de bruja
a la noche que alumbra,
a vos cojiendo a tu puta.
Ya no me importa, ya no me inmuta,
me pone mal pero se refuta
el amor que te tuve alguna
vez, porque al fin estoy astuta
y tu respiración no me asusta.
De todo esto lo que me gusta
es que me entiendo ya a mi ruta,
a mis pies y a mi cuna,
pues sí, me siento segura,
y mi alma ya eructa
sólo una frase: Adiós, viruta.

miércoles, diciembre 3

Pitón

Su flequillo, oscuro, tupido, comenzaba tapando sus cejas, suplicantes, torcidas en dirección al cielo, y donde éstas terminaban, caídas, aplastaban con piel de párpado a sus ojos, entrecerrados, no muy grandes, observadores aunque ahora a la nada. La curva que se formaba con las esquinas de sus ojos caía como lágrima, delineándose el corte de su rostro, pasando por sus pómulos altos, por sus mejillas delgadas, rosadas, rectas, que se encurvaban en un triángulo suavemente redondeado, su pera, oculta por su mano, que sostenía toda su cabeza. Un anillo en el pulgar, su palma fría a su vez se conectaba por su muñeca, apulserada de retazos de tela y cordones coloridos, con su brazo flaco color trigo, que más de una vez le dijeron era terso y liso. Este terminaba de caer en su codo, algo reseca la punta, que en una Ve se doblaba continuando por el antebrazo, igual de flaco, pero ya más claro, de menos sol. Su hombro, cansado pero fuerte, algo adelantado, destacaba lo esbelto de su espalda, fina, ancha, femenina, de cuyo centro emergía un cuello menudo, diagonal, de tres lunares. Dos collares, uno cerrándole la garganta, ajustado, callador, cuyo dije era un círculo metálico, vacío, rellenado de un encaje negro, nublador, un poco muerto; el otro collar, largo hasta el esternón, amparado en sus dos pechos medianos, se formaba de cinco cadenas libres, brillantes y distintas entre sí. La protegían y le entregaban fuerza, amuletos de su vigor. Y este cuello resguardador de sus voces, sus cuerdas, sus acordes, se encastraba en su pequeña cabeza, pelos revueltos por el viento o por sus manos, pensante, reflexiva, enviciada con un ciclo amoroso insufrible, adictivo, ambiguo y circular, como su posición que donde empieza termina, inconscientemente elegida. Ella eligió, también, este vicio. Ella eligió, también, este asfixio.

Aparición I

Sí, porque
mi pija es re grande y
es larga y ancha, perfecta
para las chicas,
me aman y adoran:
soy su dios, eterno
porque les doy el placer
y hago con ellas lo que
se le cante a mi pito.
Él y yo somos uno,
pensamos para 
el beneficio común,
igual a veces se me va de
las manos y
necesito alguna mina
que me cachetee.


Ascensión

He bajado al infierno
dos años allí me han demacrado
Que las mentiras, que los cuernos,
que las ilusiones y los dados,
que dos años sintiendo
un cuerpo abusado.

He conocido el infierno
bastante mal la he pasado,
me han dicho "mi amor" y "te quiero",
embusteros, me han engañado,
flasheaba vivir momentos amenos
junto a alguien de corazón tirano,
me estoy recuperando, al menos,
trato de seguir caminando.

martes, diciembre 2

(Gianni Cignetti)

una pintora iba por las calles 
encontróse con un viejo 
de harapos todos sus trajes 
-"mire qué bella esa esquina" 
-"me duele mucho la barriga" 
-"mire qué bellos matices" 
-"el hambre entra por las narices" 
-"mire qué hermosos los limoneros" 
-"ay, si tuviera dinero; ay, si tuviera dinero" 
-"usted no aprecia la belleza" 
-"me duele mucho la cabeza" 
-"no le mostraré mis óleos, usted es un insensible" 
-"¿serán sus cuadros comestibles?" 
-"¿no piensa nunca en la aurora?" 
-"el hambre es ahora" 
y cuando la cruenta noche devora al sol 
le agarran a ella antojos de otra canción: 
la pintorcita se va caminando al río 
dejando al viejito solo muerto de frío

Gianni Cignetti, 2/12/14

lunes, diciembre 1

Destrozos V

¿Volver?
Volver o vivir,
o correr, o salir.
Volver y sufrir,
y llorar, y morir.
Volver y morir.
Volver a morir.
Volver y partir
-se en mil pedazos.

Volver y, martirio.
Un mártir y un río
te creés merecer en tu honor
pero bien se verían apestados,
púber, por tu olor.

Volver a sentir
ese cuchillo destripador,
desgarrándome las entrañas,
la vagina y el corazón.

Volver y aturdir
-me con tu mentiras, tu millón de mentiras,
orgullosas y bienvestidas
de seda, semen y sida.

Volver, y verte.
Frío, inerte,
aborrecerte.
¿A vos, re-serte?
¿Servirte? ¿Satisfacerte?
¿Útil, o usable?
¿Tranquila, o manipulable?

Viajar y perderte,
aventura naciste y moriste pesadilla,
brotaste flor y te secaste astilla,
dijiste "por vos hago todo, amor" y te sentaste en una silla.

Volar y otearte,
desde lejos, mirarte,
ah, seguís igual de imbécil,
volar y olvidarte. 
Vomitarte.


Daño

Holísticamente sintió
el desengaño.

Borrar el recuerdo le
 costó más de un año.

Para llorarlo necesitó
más de mil paños.

Nadie la soportaba así,
vivía encerrada en el baño.

Carne y dulzura

Espero que por favor el tiempo,
lluvia paciente y gris
pueda apagar este ya añejo fuego,
ardiente y tormentoso,
formado de mil chispas de ilusiones
y sueños rotos,
quemando materia, matándola,
matándome.

Espero que por favor el tiempo
pueda helar sus llamas incesantes,
sus fieles tentáculos de un ser etéreo
que cree que vive,
no sé cómo, pero que pueda.

Espero que por favor el tiempo
derrumbe estos cimientos de vidrio,
de agua,
aguas derramadas, lloradas
de parte de la tristeza
y para la felicidad.

Espero que por favor el tiempo
vuelva mis recuerdos a música
y que los melodize hasta lograr
que nadie los sufra, 
ni yo,
sino los disfrute, ajena, 
como quien oye temas de un amor fallido,
no correspondido.

Y espero que por favor el tiempo
vuele más rápido que el viento,
me revolotee el pelo y las aventuras,
me oree el pecho y la cintura,
me tire desde la más alta altura,
me reencarne en carne y dulzura.