ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño".
Jorge Luis Borges
Y tus ojos verdes que se conectan
con mis pupilas oscuras
no sé qué me dicen,
no sé qué me ocultan.
¿Será el mismo amor el que
sentimos vos y yo?
Porque aveces creo que me
hablas y con tu voz
me maúllas la mente
¿Qué se siente?
que te quieran tanto como yo.
Te acurrucás a mi lado
me ronroneás un rato,
te derramás en mis manos
y después te escurrís, como un trapo,
te resbalás por mi piel,
y te vas.
Me siento usada, y me encanta.
Me encanta estar a tus pies,
te serviría hasta el té,
me encanta tu existencia,
decirte te quiero.
No me respondés pero
no es necesario,
hay un glosario
en tus ojos fuertes acero
que me explican todo
¿y a la vez nada?
No escapo a tu mirada,
me hipnotizan tus movimientos, tu gracia,
tu delicadeza, tu audacia.
Estás en silencio,
pero sé que respirás,
te siento,
te siento palpitar,
y te llamo
para servirte aún más
y satisfacerte en mimos
y acariciar tu terciopelo
azabache,
sos la noche
que disfruta del sol a la mañana,
y tus ojos, por Dios, tus verdes,
suaves perfume, puros leche,
que me encuentran y me matan,
¿cómo es posible, Dios?
me he enamorado de mi gata.






