martes, abril 28

Excelsa de vida

Exánime,
examina a su ex,
ya exangüe. Existe
el éxtasis, casi,
aunque lo execra,
apenas lo exhibe al externo y
exsuda, en elixir,
pues se extingue.
Eximida de una vez
ella lo exfolia,
lo excusa.
Lo excluye, al fin
y la Excursión verdadera exclama
"excítate". La excelencia está
en exceso.

Tiersen y Glass


La casa, leñosa
los vidrios empañados, finitos que pueden romperse,
el piso apenas cruje, los pasos son pacientes,
el silencio reina pero es cálido. Las nubes
por las ventanas, son otoñales y rosaditas. Las caricias
del aire ambiental, los sillones bordó que suspiran cuando
te acomodás.
Un tono sepia general, una trama algo dramática,
un espacio de melancolía, amabilidad, de pieles
apacibles. Los dedos rozan
cada tecla del viejo piano, algo polvoriento,
se estabiliza la estructura cuando suena la melodía,
todo cobra sentido, todo cierra. 
Y sí, las puertas no están abiertas. Difícil entrar, porque es difícil salir.
Nunca antes sentiste tantas ganas de quedarte
hasta morir.
Te inventaste la historia de que hay un bosque afuera,
o un lago, o un dragón
que es peligroso. Un mundo que no es para vos.
Tu realidad está perfecta aquí dentro. El tiempo es distinto, tu respiración,
tus movimientos, tus palabras,
la luz. La luz brilla más tenue,
como destellos salpica en tus ojos
de vez en cuando, un rayito
de las lámparas circulares. Opacas. 
Y son atractivas, sí, 
no te dañan los ojos. Tal vez un gato
se te friega en las pantorrillas, en los zapatos,
no maúlla pero sabés que ronronea.
Aquí los cigarrillos no matan, aquí acompañan
cada momento en las escaleras,
la baranda es rasa, como todo en esta casa,
y las arrugas sólo pertenecen
al paisaje. La atmósfera que
rodea es un halo suave,
se podría decir dulce. Pasas de uva y
mermeladas, untan un pan con té rojo por las mañanas,
albas que te llaman con un susurro de luz del sol.
El agua tibia, silenciosa como todo el entorno,
calienta tus manos a través de la taza,
la calidez es más fuerte que la tristeza.


Y las flores crecen durante algunos segundos.
Las miradas a veces se cruzan,
cuando ningún ego se interpone, cuando
la conexión es más fuerte que el tabú,
cuando la sonrisa no se inhibe, cuando se permite
el paso a la libertad, cuando se deja
que se abran sin notarlo tus alas, cuando vuela
la frase que alguna vez pensaron,
y sincronizaron. Cuando el cielo
es una proyección de sus auras, cuando la tierra
no tiene fronteras, ni fin.
Como sus vidas.

domingo, abril 26

Intranquila

Dios mío, que no aguanto
los minutos, que no llego
a la hora, que el reloj
me carcome cada hueso, que las costillas
se contraen, se quiebran y se clavan
a todos mis órganos. Que siento fallecer
cuando lo pienso, cuando lo siento vacío
cuando siento la nada que me es todo,
cuando la paradoja me pisa la cabeza
y me estalla los sesos. Cuando mis piernas
se cansan de la espera, se paran y se sientan
una y otra vez sin descansar, sin entender. Que
siento caer a un pozo oscuro de incertidumbres
y los murciélagos me miran, colgada al revés
y saben que no soy como ellos porque
no tengo alas.
El fuego que tanto cuido va a terminar consumiéndome,
como a un chupetín, que de a poco va a llegando a su final
para convertirse en nada, sí, algo así,
pero al nivel del alma.

Et pourquoi

Porque tu felicidad me hacía feliz.
Porque parecía sonrojarse el cielo cuando vos sonreías,
porque las estrellas brillaban más cuando vos las mirabas,
porque tu voz navegaba por mi sangre, me oxigenaba,
porque la vida sin vos se tornó menos lúcida, y menos mística,
porque siento que necesito verte bien, porque me daba placer
complacerte.
Porque nunca sentí esto,
porque nunca me toqué tanto el fondo del pecho,
pensando en alguien.
Porque sentía brotar las flores a cada centímetro de mi cuerpo,
porque no era sólo físico.

Porque quiero comunicártelo,
no quiero que me lo devuelvas, aunque me encantaría,
no quiero que me des simplemente lo que quiero,
no quiero presionarte, privatizarte,
no quiero controlarte ni afectarte.
Sólo quiero comunicártelo, para liberarlo y asumirlo,
para abandonarlo si es necesario, para soltarlo y soltarme,
para dártelo y que te lo quedes.
Y voy a llamarte, algún día de estos, para mencionarlo
y soltar el cordón
que va directo al corazón
para cortarlo mientras lo voy desmenuzando, para vomitarlo,
porque es tuyo. Porque alguna vez te perteneció, y olvidaste llevártelo.
Y si me lo devolvés aceptaré y te agradeceré por escuchar,
y veré si me tejo con el hilo algun suéter que me abrigue
alguna vez que sienta que no puedo amar,
y si te lo quedás y lo cortás vos, entenderé y sabré
que no me lastimará. Que no lo necesitaba, que ya está.
Pero si tomas el cordón y lo conectás con vos,
si te lo adherís al corazón, a la mano, a tu cuerpo,
si dejás aún incrustada la otra punta en mi alma,
si dejás que fluya la sangre, si me compartís
entonces no sé qué haré, tal vez atónita en silencio me quede,
mientras me recorra de nuevo por mi escencia ese perfume
que alguna vez olí de vos. Mientras el cerebro me estalle
y se me fusionen las ideas y los tiempos,
mientras con sinceridad tiemble y no pueda reaccionar
te apreciaré,
y sonreiré, con cariño
a la oportunidad.

viernes, abril 24

Bedroom

Burbujas
borboteantes, de las venas
sanguíneas, me fluyen como
el fuego cuando arde
en la tierra, me arde
como cuando las gotas
de lluvia se arrodillan
ante el cielo.

Tengo un cúmulo
de estrellas que reventar,
tengo un vacío que llenar
y un corazón
remachado
en combate.
Pero no tengo
algo que quisiera tanto,
tantísimo, no tengo
lo que le llaman
"amor".
Vidrio roto, te falta un pedazo
te has quebrado y sólo el frío te unió
el hielo parece 
vítreo, sí.

Pero no cierro los ojos, ya ante nadie
fusilando mis pupilas tratan de
concebir todas las ideas posibles
de la inmensidad, del mar infinito
de frecuencias que aún
no me han encontrado el nodo
acompañante.
Aún el voltaje
de qué, no sé
pero es bajo para que 
yo pueda
propulsarme.

Pero mierda, que ansío
acariciarte,
y acomodarte las pestañas,
sonrojarte y
hacerte el amor, mierda que
ansío poder
encontrarte.

Cada día es batalla que
golpea fuerte y lo soporto,
más vale, 
la belicosidad sirve para
entrenar. Y sin embargo
la fragilidad sigue intacta,
recuperándose, mientras Cuerpo,
gracias,
luchas.

No negaré que
el tiempo me confunde
como una nebulosa de polvo
y no sé si pasa rápido,
lento, suave, intenso.
No sé realmente si ando lisa, llana,
plana, rasa, tersa, no sé,
no sé en qué ando.
Trato de ser 
humano.

Simplemente, me confundes,
aire, pero me fascinas.
Y te espero, amor,
el tiempo es eterno.


lunes, abril 20

Ne'ntend lu mupas.

El agua clara, clara
truena del centro su
ritmo.
Polarizan las moléculas,
no son de plástico,
y el alma se deja
caer al sinsentido.
Gracias.


Átira, some cufón
alumina ecce efibio
enim tue som ne somne
evícora tut mess.
Cavue nea mea
voise la tipec manier d
spresar. Ne consta
d presimonia ma se gurtia daspírito.
Sarraiga físole a la tet. Sarraiga ne 
pas. Ne vianco ne scuro, le griggio
swevina nala coda d comét.

Alude lalme alo pidido diluish,
felide sunshíe ma ne vuota préc.
Neutra puoi etre aveis com laquoia,
ma, se?
da tu se?
Se nu vuoi parlare dádiva al cor, ne tregüi
com si coi. Ne tu ve
qu aveis lu mare 
cade fosso nel nuar. Et nu volvé.
Albumia se carla nela fraga sotta,
amortiur sanscrites, êl ecrís. 
Ma chi roga di lo ve denév.
Chi beisa de zupir q'á fer.


domingo, abril 19

Carnero

El carnero vive en la zona escarpada de la montaña,
remontando por la fraga el abrupto del viento,
soportando en los tobillos la dureza de la roca filosa,
de la piedra mal pulida. El carnero asciende
de a saltos, incluso, hábil le gusta
lo complicado. La dificultad le apasiona, lo impulsa
hasta el peñasco, algunos arbustos son confusos y
la maleza persistió desde siempre. Los ripios
invariables de una tarde sin brisa,
asemejan el tiempo de sobra al
cielo agrisado.
Las horas que resuenan
como un eco perdido entre las cavernas y la sequedad,
evocan al alma ese estupor
del típico hermitaño,
del musgo podrido.

Es tiempoº

Es tiempo ahora,
apúrate:
relájate.
Es tiempo ahora,
ya ya,
desprendete
de las sogas
inmundas.
Es tiempo ahora,
salí, corré,
dibujá, quedate, escribí.
Tomá té.
Tomate tu tiempo,
el rojo del tomate
que esté e tu pecho.
Que caiga un relámpago
y te fulmine de fuerza el centro,
que no supure
que no derrame,
que no contagie,
que ame. O que quiera,
que desee, que ansíe,
que viva, simplemente
de sí.
Sí,
es tiempo ahora
de ser
de otra manera,
más vos.

Such a sight

Pareces que ardes,
a veces, alardes.
No te cargues, careces
de lo que creces en tarde.

Yaces en creces
de peces sin sangre,
el alargue del mes
es el agrio de sensatez.

Es el aire de desagrado,
el baile del
escabiado, el fraile,
lo engañado.

Risueño

Ah, la nostalgie
Esas épocas de revoloteo,
de compases marcados, pies que
saltan y bailan
en una línea enrulada.
La música, además,
chispeante, alegrante,
cheerful
destinada directo al plexo
solar.

Y ahora el teclado
dejó de ser blanco y negro,
ahora es carne y hueso
de tu piel.
El mismo traspasar
fluyente al sistema de
venas y arterias
algo corrompidas.
Quizás,
seré veloz mañana
y reiré como si el aire
se acabara en un ratito,
quizá estaré en silencio
observadora al cielo
y a la tierra que está tan
dinámica.
Quizás vaya el calor
a sofocarme como cuando
el verano se me pega a las piernas
y me enroja y pegosea,
o quizá el otoño me apañe
en su retazo cobrizo, me acurruque
y ronronee como un gato de la calle.
Quizás se adelante el invierno,
imponente,
y me traiga de nuevo recuerdos,
porque es lindo recordar en invierno.
Es lindo sentarse a tomar un té.
o café, o mate
o chocolatada, para los enamoradizos,
y ver un álbum viejo,
ver una película de los remotos tiempos
de cuando eras niño,
o ver la ventana, el afuera,
el exterior que
te fulmina de sosiego. Ver las nubes
clarísimas, blancas,
algodones acongojados y fríos,
el frío también a veces
es cálido.
Por qué no,
soñar con una fogata
y un amor al lado,
por qué no soñar,
las paredes de madera,
el caramelo del ambiente,
la dulzura del rubor,
los dedos fríos, rositas,
los codos, rositas,
las rodillas, los tobillos, la punta
de la nariz. 
Los ojos
entrecerrados
chiquititos
somnolientos, adormilados,
sonsoñantes,
como susurros
de las pupilas.
La boca algo seca, la lengua fría
con ganas de té, 
sí, un té
humeante, transparente,
límpido de
estrés.

jueves, abril 9

Oración

Orégano bastardo,
era grano, no bardo,
en vano fue el garbo,
ahora ganó tarde.
Hizo un poco de alarde,
fue largo el aviso,
el paco le deshizo
la tez, le arde, no toca,
desbordaba, aorta
se acorta el piso
choca el fardo a la
pared.


Ya basta

Otro día
polvoriento,
sin ánimos sin ánima
sin énfasis 
ni a lo magnánimo.

Nadie sabe en el fondo
qué realmente es, qué parece
se lo puede suponer, se lo puede creer
¿pero merecer?
No era necesario
caer así, desde tan alto,
bajar la cabeza
para chocar primera contra
el piso. No era necesario
romper mal el vidrio
para cortarse y rebanarse,
fetas de carne que después
no alimentan ni al
gato, no, no era
necesario.
Cuando las señales
del aire, artificales
llegan hasta la piel y
te calan los huesos, pues
es cuando te debilitas, nena,
¿todavía no lo ves?
Que te alejes, te había dicho,
de los daños.
Sobre las manos
se apoya un insecto, mariposa,
empolvadísima
de tu cutis envejecida,
de tu tiempo
malgastado, de tus esperanzas
inconclusas.

Disculpa,
¿podrías dejar de gritar?
Me hartaste
vos y tu depresión
inacabable, inefable,
insípida. Asquerosa
tu voz al llorar, por dios,
inaudible.
Y tus lágrimas te están
pudriendo, entera, por dentro
por fuera por arriba abajo al costado
por el aura. Por la calma
tuya se pasea ese halo de
aroma repugnante,
la luz del sol la alumbra 
y se distinguen partículas
de algo que 
no importa, algo que
quiere dejar de existir,
algo que se consume a sí mismo
se agota y se despoja 
de la responsabilidad de vivir.
Qué fácil, claro,
súper fácil.



No dejo huella yo,
me voy y ni sonido,
ni chasquido, ni guiño,
nadie me sigue, nadie
se pregunta, nobody
wonders 
anything
about me.

Ah,
invisible.

Lo lamento tanto.


Ojalá el alba
ese que llega y te golpea las 
ventanas, ese que
te acaricia las mejillas,
te acicala un poco el pelo,
ojalá te encuentre durmiente y
te parle un rato
de la verdad.
Ojalá que la emoción 
del encandilado que encandila,
sol,
te toque un rato los pies
y te impulse
al bien y al mal.
Al mismo tiempo
(que eso es verdad).



miércoles, abril 8

Artrosis desastrosa

Aspira
piromanía
varía en la mira
en el tiro, en la lira.

Sostiene el hueco
huesos de besos,
ve sonar el ocio
el hoyo en la horda,
devoción.
Toma la llave,
asoma, enclave,
la bruma eslava
la lluvia sin brisa,
brilla en el vaho
ahoga y avanza
en la huella del vaso
vacío de hallazgo.


Heartbreak

Guitarra, me gritas
al oído y ay
que suspiro.
Sollozante horario de
lactancia. El estado 
depurativo de la
materia. La putrefacción
a la cama. La muerte
interna.
Sí, se interna
en la habitación
gritando por dentro y
acuchillándose con
injurias.
Odiándose.
Se detesta entera, se sufre, se aniquila,
se mutila 
con emociones y los rencores
son hacia ella.
Ella, ella, ella.
Todo es ella:
la culpa, la vida, el mundo.
La visión, la inteligencia, los asuntos
son todos a razón de ella misma
y sin sus piernas, pues
no habría ni aristas
a su desgraciado cubo.

El tiempo nunca cesa pero
a veces parece. A veces crece
en estupor y se detiene
como un paro cardíaco. Mece
el fondo a sus partes, sus extremidades,
su vagina, su pene, su pecho, su mente.
A veces convence
al dueño de que sí, sí existe
eso que no, sí,
pero igual..
igual nada.

La natación nunca fue
un estado de ilusión, solo fue
un modelo de ejercitación,
inmersión al mundo del propio mar,
perdón, del propio mal
porque al oscurecer bajo la superficie,
tensa de nervios,
escalofríos. Por todo tu cuerpo.
Y asusta que
guste
tanto.

Estrofa estrofa
verso rima
sinécdoque espacio
metonimia.
Las luces se contradicen,
mienten,
te dicen ay si, yo soy
buena dulce sana
pero bien que si algo interpone
opacan. 
Astutas, aprovechan el ser inertes
para zafar de todo, sólo son amadas
y ni lo saben. 
La envidia.
Y la gente las envidia. Las ve y
'arg,
aléjenlas'. 'Brillan
me dañan los ojos'
'nunca quise ver luz'.
'Cuevas, por favor, 
varias'.

Bueno morite,
matate solo, destruite
quedate sentado hasta
famélico sucumbir,
mirá el aire pero a mí dejame salir.