domingo, abril 19

Carnero

El carnero vive en la zona escarpada de la montaña,
remontando por la fraga el abrupto del viento,
soportando en los tobillos la dureza de la roca filosa,
de la piedra mal pulida. El carnero asciende
de a saltos, incluso, hábil le gusta
lo complicado. La dificultad le apasiona, lo impulsa
hasta el peñasco, algunos arbustos son confusos y
la maleza persistió desde siempre. Los ripios
invariables de una tarde sin brisa,
asemejan el tiempo de sobra al
cielo agrisado.
Las horas que resuenan
como un eco perdido entre las cavernas y la sequedad,
evocan al alma ese estupor
del típico hermitaño,
del musgo podrido.

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