sábado, enero 3

-Osis

Acá,
en nada.
Nadando en
profundas fosas
oscuras, hermosas,
y que guardan de mi ser
los pensamientos
más negros.

Feroz,
me consumo en placebos
de amores
fugaces y
falsos,
tan falsos que mi cuerpo tirita
al besarlos.


No hay sustancia
para descansar
y relajar 
estas piernas dormidas,
en una realidad sumidas,
hundidas
y desganadas.
¿Has ganado?
¿Qué has ganado, si no es materia?
¿Fluye pasión 
por tus arterias?

Pero eres astuta, ¿verdad?
Ágil de mente, lista para saltar,
hay vacío debajo,
se abrirá tal vez en un tajo
a otra dimensión, o
te estrolarás al suelo,
¿aún tendrás consuelo?

¿Quién dijo
que si no era él, no será otro?
¿Era el único "nosotros"?
Sabés en tu interior
que no es cierto, pero
aún tu cor está
en desconcierto.

Tan incierto,
tu futuro te arde los sesos,
te revuelve el estómago y de prisa
eres presa. Y esos
momentos pasados y nostálgicos
no son más que ácido
para tu memoria.

Qué historia, ¿no?
La de tu simbiosis,
te creíste oasis y caíste psicosis.
Pérdida
de tiempo. Fósil
tu carne pedía suicidio
pero no tienes tanto delirio, aún un alma detrás
anhela el equilibrio.

Y el mar, qué grande,
a la par de la sal, te
murmura al oído pero
estalla en sonido, ciegos
tus ojos que veían azul,
todo se ha tornado gris
porque tu lo quieres así.

Pies descalzos,
vuélvelos blancos, nena,
deja a tu canto
temblar,
ya tus olas
calmarán
ya tus brazos
abrazarán

y ya tus penas
se apañarán
y harán de tu cielo
calidez acuosa,
apasionante y fogosa
y no te detendrá
ni tu ex
ni el diablo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario