Come up and see me
¿Deberías?
No sé si es necesario,
no sé si es debido.
Si fuera por mí
hace rato debías haberte
ido.
Sí, qué cruel que suena
pero amor, nunca entendiste
mis venas
nunca quisiste
entenderlas.
Y encima que yo,
cual inoperante
no sinceraba
y ajena, me alejaba
de lo inevitable.
Sí, al fin y al cabo
todo eso llegó
tan de golpe que
me sobrepasó,
tan abruptamente
que me dolió
y me rayó
con las garras del instante
la piel y
ni la más dulce miel
puede entibiarme
esta hiel
aberrante,
insulsa y atosigante,
aburrida.
El desgano
de pasear con las manos
atadas
a las nadas, a la sola idea
de disfrutar
a la asexuada.
Sí, nadie se da cuenta
que yo ando variando formas
amorfa, de confuso contorno,
cada día de mentira es otro trastorno.
Pero me estoy cansando
y ocultar no está bueno,
provoca malestar y
al alma es veneno.
Sólo deseo momentos amenos.
Tanta velocidad
frustrante
y tantos genitales
punzantes.
No fustigan, sólo
soban.
No acarician, sólo
roban.
De repente en un instante
todo puede volverse
"excitante",
aunque no hayan tocádose
dos pelos
aunque me encuentre cubierta de
mil velos.
Asombra la naturaleza
del hombre, mas la maleza
del nombre del sexo
más la chispa del beso
puede inundarlos de hormonas y
para mí, son incómodas y
bobas. Huecas, chatas, vacías,
y cuando sus perfumes me fumigan
siento que mi carne está vencida y
ceso. Allí va,
perdida en la vía deseando acabar
aquella etapa inservible
mientras ellos se encienden en fuego
deseando acabar.
Cuán viriles y
cuán poco
me importa.
Cuán pronto
se emboban.
Cuán incómodo
se torna.
Cuán soso
un bulto
estorba.

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