Dicen que por las mañanas
si te despiertas enamorada
el cielo parece prenderse fuego,
con el celeste se pacifica tu alma
y el rosa te acongoja el corazón.
Y si no tengo razón
acuéstate y dime
si la luna no te sonríe
cuando piensas en él
Y si no tengo razón
levántate y dime
si no te alumbran más sus ojos
que el propio sol.

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