"Por el amor de dios sos un puto conejo de indias, si tuvieras un toque de sentido común ya me habrías mandado a la puta por ser forro con vos,
quería probar qué tan lejos podía llegar y, por dios, parece no haber límite".
Me acuerdo que cuando leí eso se me rompió el cráneo. Te juro, se rompió.
No tenía reacciones, mi cerebro necesitaba pensarlo, no sé, algo fallaba. Era como si algo hubiera dejado de funcionar, bah, muchas cosas dejaron de funcionar, pero hasta el día de hoy sigo sin saber cómo podría haber reaccionado. Me quedé estúpida, sentí que nunca más iba a volver a tener emociones, mi cara no expresaba nada. Creo que fue un método para inhibir una emoción que tal vez habría destruido todo en mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario