Dicen que la tercera es la vencida, otros dicen que la cuarta, y otros que la quinta.
Pero esta ya es la tercera vez en que no funcionan las cosas, y siempre por las mismas razones.
Hasta ayer, no podía parar de pensar en vos. Sólo te recordaba, sonreía, lloraba ó te extrañaba. Te amaba y odiaba, al mismo tiempo. Cosas que nunca había sentido antes, fuegos artificiales por todo mi cuerpo.
Hasta que te encontré, y te lo dije todo. Te dije todo lo que tenía adentro, y de alguna forma me liberé.
Entonces, luego de toda una confesión, llegó tu respuesta.
"No siento lo mismo que vos".
"Vos misma te encargaste de destruir eso que yo sentía por vos, con tus inseguridades, tus complejos de inferioridad, etc, etc".
No sentí nada.
No me puse mal, ni tampoco bien. No me enojé, ni tampoco lloré. Nada se rompió dentro mío.
Ya estaba todo roto, su respuesta no me sorprendía.
Así que, lo olvidé en una hora.
De nada sirve que yo sienta emociones tan fuertes, de todas formas nunca puedo terminar de expresarlas.
![]() |
| Mis olas cesaron |


No hay comentarios:
Publicar un comentario